Ante el anuncio esta tarde del presidente Jair Bolsonaro de la dimisión de Luiz Henrique Mandetta como titular del Ministerio de Salud, Jurema Werneck, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Brasil, ha declarado:

“La pandemia de coronavirus ha puesto de relieve las injusticias y la enorme desigualdad social de Brasil que afecta a grupos históricamente vulnerables como el de las mujeres, la población negra, los pueblos indígenas, los quilombolas, las personas que viven en las favelas, la población penitenciaria, las personas jóvenes en el sistema socioeducativo y las personas sin hogar. Con independencia de quién dirija el Ministerio de Salud, exigimos que las autoridades protejan los derechos a la vida y a la salud de la población brasileña”.

“En la declaración de esta tarde, el presidente Bolsonaro subrayó su preocupación por la vida de la población. Pero las personas más vulnerables y necesitadas no pueden quedar expuestas a la pandemia. Las autoridades deben tomar medidas urgentes para garantizar el acceso a los servicios de salud y las condiciones de salud adecuadas en estos momentos”.

“El presidente y sus ministros y ministras deben ser un ejemplo y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias, como la Organización Mundial de la Salud. La pandemia de COVID-19 no puede sentar un precedente para las violaciones de derechos humanos. En este contexto de crisis, el gobierno no debe discriminar, sino que debe aplicar los principios de igualdad en el trato de toda la población. Tampoco debe recurrir a la represión y al uso excesivo de fuerza en lo relativo a la seguridad pública de la población. Por último, el gobierno no debe ejercer la censura ni limitar el acceso a medidas preventivas y a información basada en datos”.