Tras la decisión del Parlamento polaco de no aprobar dos proyectos de ley destinados a prohibir la educación sexual y restringir aún más el aborto y de remitirlos a sendas subcomisiones para que sean objeto de más debate —lo que los paraliza de hecho en un futuro previsible—, Draginja Nadazdin, directora de Amnistía Internacional Polonia, ha declarado:

“Es una vergüenza que el Parlamento no rechazase rotundamente estas dos regresivas propuestas, pero la votación de hoy demuestra el poder de la protesta, incluso y especialmente durante la pandemia de COVID-19.

“Aunque quizá las voces de las miles de personas que participaron en las creativas protestas de esta semana sonaron amortiguadas por las mascarillas, su mensaje se escuchó alto y claro.

“En un país donde los derechos sexuales y reproductivos están ya sumamente limitados, la educación sexual es esencial para ayudar a las personas jóvenes a tomar decisiones sobre asuntos como el consentimiento, los anticonceptivos y la prevención de las infecciones de transmisión sexual. Seguiremos vigilando cada movimiento de las autoridades para asegurarnos de que estos regresivos proyectos de ley no siguen avanzando cuando inevitablemente reaparezcan”.

Todavía no se han anunciado las fechas en las que las subcomisiones parlamentarias estudiarán los proyectos de ley