LO ÚLTIMO - Amnistía Internacional Chile

Amnistía Internacional Chile

Somos un movimiento que te invita a contribuir activamente en la defensa de los derechos humanos para hacer cambios en la vida de las personas.

Aprovechemos las fiestas para compartir nuestra luz

18, Dic. 2014 | Categoría:

835dbb166bEste mes, quienes festejamos la Janucá celebramos un milagro de la luz: una llama que brilló trascendiendo los límites de la física cuando nuestro pueblo se hallaba sumido en la oscuridad. Pronto, los cristianos del mundo celebrarán el nacimiento de Jesucristo y, poco después, los musulmanes festejarán el nacimiento del profeta Mahoma. Para los fieles de estas religiones, estas fiestas conmemoran acontecimientos que trajeron luz y esperanza al mundo.

Este mes también hemos celebrado el aniversario de otro acontecimiento importante: hace 66 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Este hecho reciente nos recuerda que, incluso en los momentos más oscuros de la humanidad, puede surgir un rayo de esperanza.

Todos, seamos o no religiosos y tanto si nuestra fe es una de las que he mencionado como si es otra, podemos estar de acuerdo en una cosa: hoy en día, en todo el mundo hay muchísima gente que necesita desesperadamente un poco de luz en su vida. El mes pasado, cientos de miles de personas del mundo entero unieron sus voces para hacerse oír a través del evento Escribe por los Derechos, la maratón de envío de cartas que Amnistía Internacional organiza anualmente. El objetivo de esta campaña es prestar ayuda a personas y comunidades que sufren torturas, se enfrentan a la pena de muerte, luchan por la libertad de expresión, son víctimas de crímenes de odio o violencia policial o son presas de conciencia, entre otras. El conjunto de sus historias pinta un panorama bastante desolador de la humanidad en nuestros días.

Cuando visito una escuela para hablar sobre los derechos humanos, suelo ponerles el siguiente ejemplo. Primero, pido a tres niños que se levanten. A uno le digo que imagine que tiene hambre y que hay comida en el otro extremo de la sala, y le explico que tiene derecho a comérsela; al segundo le pido que obstaculice el camino del primero y le impida llegar hasta la comida; por último, al tercero no le doy ningún papel salvo el de mero observador. Los roles de los dos primeros niños están claros: el segundo está violando un derecho del primero con sus acciones, por lo que habría que detenerlo y obligarlo a rendir cuentas. Sin embargo, ¿qué hay del tercero? El tercer niño acepta que todo el mundo tiene derecho a la alimentación, pero no hace nada cuando se le niega ese derecho a otra persona. El objetivo de este ejercicio es enseñarles que los derechos no sirven de nada si, dentro de la sociedad, hay personas que no pueden ejercerlos de forma efectiva. Y que si como sociedad aceptamos ciertos principios como normas y como derechos de los que todos deben disfrutar, nuestra responsabilidad como miembros de dicha sociedad es tomar las medidas necesarias para asegurar que todas las personas puedan ejercerlos.

Cada uno de nosotros desempeña en algún momento el papel de uno de estos tres niños, y es importante que seamos conscientes de ello. Hay preguntas que siempre deberíamos plantearnos: ¿cuándo se están violando mis derechos? ¿Cuándo estoy actuando de forma que impide que otra persona ejerza los suyos? ¿Cuándo estoy permitiendo que se violen los derechos de otra persona sin hacer nada?

A lo largo de estas fiestas celebraremos los milagros que han tenido lugar en nuestras vidas. Aprovechemos la ocasión para pensar también qué milagros podemos contribuir a hacer realidad para los demás. Mientras celebramos el triunfo de la luz sobre la oscuridad, planteémonos la siguiente reflexión: ¿quién vive en la oscuridad hoy en día? ¿Y a quién podría ayudar con mi luz?

Noticias Relacionadas
logo
Somos un movimiento que te invita a contribuir activamente en la defensa de los derechos humanos para hacer cambios en la vida de las personas.
Súmate