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UN MAR MÁS SEGURO, RESULTADO DE LAS OPERACIONES DE BÚSQUEDA Y SALVAMENTO EN EL MEDITERRÁNEO CENTRAL

8, Jul. 2015

Migrants Disembark in Siciliy - April 2015Resumen

Tras el cierre de la Operación Mare Nostrum de Italia a finales de 2014, las medidas adoptadas por la Unión Europea en abril de 2015 para reforzar la capacidad de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo central han dado como resultado un importante descenso del número de muertes de personas migrantes y refugiadas que emprenden esta peligrosa ruta hacia Europa. Si bien es cierto que en los primeros meses de este año ha perdido la vida una de cada 16 personas que intentaban cruzar, desde que entraron en vigor las medidas acordadas el 23 de abril por los dirigentes de la UE en una cumbre de emergencia, la tasa de muertes ha caído en picado hasta una de cada 427.

No obstante, Amnistía Internacional advierte de que, mientras las corrientes migratorias por mar se mantengan en los índices actuales, los recursos navales y aéreos deberán seguir desplegados en sus niveles actuales y lo más cerca posible de la zona donde la mayoría de los refugiados y migrantes necesitan ayuda. Retirar o desviar recursos en la medida que sea no haría sino poner en peligro el éxito actual en el salvamento de vidas.

Amnistía Internacional pide asimismo a los dirigentes europeos que resuelvan los problemas sistémicos que empujan a los refugiados y migrantes a emprender peligrosas travesías por mar, entre otras cosas abriendo más rutas legales y seguras para llegar a Europa.

Número de muertes en aumento tras el cierre de la Operación Mare Nostrum

Después de haber documentado desde principios de 2014 los peligros que afrontaban las personas migrantes y refugiadas al cruzar el Mediterráneo central, Amnistía Internacional comenzó a hacer campaña contra la decisión de los dirigentes europeos de cerrar la operación humanitaria italiana Mare Nostrum al término de octubre de 2014, así como contra la drástica reducción de la capacidad de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo central que causó esta decisión. Amnistía Internacional advirtió de que la Operación Conjunta Tritón de Frontex –la agencia de control de fronteras de la UE–, establecida con la misión de patrullar las fronteras marítimas meridionales de la UE desde el 1 de noviembre de 2014, fue una respuesta inadecuada a la crisis humanitaria que se estaba desencadenando en el mar, porque no disponía de recursos navales suficientes para la búsqueda y el salvamento, desplegaba sus recursos demasiado cerca de las costas europeas para que pudieran rescatar a tiempo a los barcos en apuros que estaban próximos a la costa de Libia, y la provisión de ayuda a refugiados y migrantes no era su objetivo principal.

Contrariamente a las expectativas de quienes estaban convencidos de que la Operación Mare Nostrum animaba a refugiados y migrantes a emprender la peligrosa travesía, su número siguió creciendo en los meses que sucedieron al cierre de la operación. En los primeros meses de 2015 llegaron a Italia por mar 70.474 refugiados y migrantes, la inmensa mayoría procedentes de Libia; entre el 1 de enero y el 29 de junio de 2014, fueron 60.431.

Como era previsible, el número de muertes en el mar se elevó drásticamente en los primeros meses de 2015, con unas 470 muertes documentadas a fecha de finales de marzo. Dos graves naufragios sucedidos en el espacio de una semana, entre el 12 y el 19 de abril de 2015, que se cobraron la vida de más de 1.200 personas, impulsaron a los dirigentes europeos a replantearse su respuesta a una tragedia creciente que tiene lugar ante sus mismas puertas.
Reunión urgente del Consejo Europeo el 23 de abril de 2015: nuevos recursos para búsqueda y salvamento

Con ocasión de la reunión urgente del Consejo Europeo convocada en Bruselas el 23 de abril de 2015, Amnistía Internacional pidió a los gobiernos europeos que pusieran en marcha urgentemente una operación humanitaria plurinacional con el cometido de salvar vidas en el mar Mediterráneo, desplegando recursos navales y aéreos para patrullar en alta mar a lo largo de las principales rutas migratorias en una escala proporcional a las tendencias previsibles de salida.

Los jefes de gobierno de la UE, reconociendo tardíamente la gravedad de la situación en el mar, acordaron reforzar la capacidad de búsqueda y salvamento para salvar vidas. En particular, decidieron “reforzar rápidamente las operaciones de la UE Tritón y Poseidón triplicando como mínimo los recursos financieros a tal fin en 2015 y 2016 y reforzando la cantidad de los recursos, permitiendo de este modo el aumento de las posibilidades de búsqueda y rescate dentro de Frontex”.

A lo largo de las semanas siguientes se adoptaron e implementaron medidas pertinentes en distintos momentos. Algunos gobiernos ofrecieron de inmediato más recursos navales y aéreos para incrementar la capacidad de Tritón para sus operaciones de búsqueda y salvamento. Los nuevos recursos navales incluían buques patrulla de alta mar, que son más grandes que los utilizados hasta entonces y han potenciado la capacidad de Tritón para patrullar con malas condiciones meteorológicas y rescatar grupos muy numerosos. El 27 de abril, el buque de la armada francesa Commandant Birot fue el primer recurso adicional que se aportó a la Operación Tritón. Enseguida fueron otros. El 4 de mayo, Frontex confirmó la incorporación de los recursos extraordinarios a Tritón, y anunció que en las semanas siguientes habría más incorporaciones.

En su Agenda Europea de Migración, publicada el 13 de mayo de 2015, la Comisión Europea confirmó su decisión de actuar con celeridad para salvar vidas en el mar y señaló que “se incrementarán los esfuerzos de búsqueda y salvamento para restablecer el nivel de intervención proporcionado mediante la operación anterior Mare Nostrum”. Asimismo confirmó que se había triplicado el presupuesto para las operaciones Tritón y Poseidón de Frontex, y reconoció que, “en paralelo con este aumento de la financiación de la UE, varios Estados miembros están desplegando recursos (barcos y aeronaves).” Y, lo más importante, añadió: “Estos apreciados gestos de solidaridad deberá mantenerse mientras persista la presión migratoria”.

El 26 de mayo, Frontex aprobó un nuevo plan operativo para la Operación Tritón, con mayor presupuesto, más recursos y un área operativa ampliada, de las 30 millas náuticas iniciales (unos 55 km) desde las costas maltesas e italianas a 138 millas náuticas (unos 255 km) al sur de Sicilia, aproximadamente 70 millas náuticas al sur de Lampedusa. Frontex comunicó por escrito a Amnistía Internacional en junio de 2015 que, en la temporada alta de verano, de mayo a septiembre, la Operación Tritón desplegaría 6 buques patrulla de alta mar, 12 barcos patrulla, 3 aviones y 2 helicópteros.

Al mismo tiempo, diversos gobiernos decidieron desplegar recursos navales y aéreos al margen de la Operación Tritón, en operaciones humanitarias nacionales de ayuda a refugiados y migrantes en situación de peligro en el mar. El 5 de mayo, el buque insignia británico HMS Bulwark acudió al Mediterráneo central para ayudar a refugiados y migrantes en el mar en virtud de la operación británica “Weald”, junto con tres helicópteros Merlin. Detrás llegaron, el 7 de mayo, los buques Berlin y Hessen de la armada alemana y, en fechas posteriores del mismo mes, el barco irlandés Lé Eithne. A los pocos días de su llegada al Mediterráneo central, todos comenzaron a ayudar a refugiados y migrantes. Aunque estos barcos permanecen bajo la línea de mando nacional, todas las operaciones de búsqueda y salvamento están coordinadas por el Centro Coordinador de Salvamento Marítimo italiano, como establece el derecho del mar. La armada italiana, que además ha desplegado hasta cinco barcos al margen de la Operación Tritón, garantiza la coordinación local para aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Además, dos organizaciones no gubernamentales, Migrant Offshore Aid Station – Estación de ayuda al migrante por mar (MOAS) y Médicos sin Fronteras (MSF), también han potenciado la capacidad de las operaciones de salvamento desplegando cuatro barcos privados para ayudar a refugiados y migrantes en el mar.

Con el despliegue de todos estos recursos adicionales, las operaciones de búsqueda y salvamento continuaron sin descanso a lo largo de todo mayo y junio, y hubo veces en que se salvó la vida a miles de personas en periodos muy breves: a más de 5.500 entre el 30 de abril y el 4 de mayo; a 2.220 en 11 operaciones realizadas el 14 de mayo; a más de 5.000 entre el 29 y el 31 de mayo, en 26 operaciones; a 3.480 en 15 operaciones realizadas el 6 de junio, y a unas 2.900 en 21 operaciones realizadas el 28 de junio.

A finales de mayo se había sobrepasado el nivel de recursos disponibles para la Operación Mare Nostrum en 2014. Debido a la ampliación del área operativa de Tritón, sus recursos han sido desplegados hasta el límite meridional de la zona de búsqueda y salvamento de Malta, como Frontex confirmó por escrito a Amnistía Internacional en junio de 2015. Al mismo tiempo, los barcos alemanes, irlandeses, italianos y británicos que actúan por su cuenta están desplegados al sur del área ampliada de Tritón, y han podido rescatar en cuestión de dos horas a personas que estaban en apuros en el mar a tan sólo 30 millas náuticas (55 km) de la costa libia. Esto reviste especial importancia dado que en los últimos meses han partido barcos y lanchas de una franja de la costa libia más ancha que antes y, en ocasiones, más de 25 han partido al mismo tiempo.

El efecto de los recursos navales adicionales: caída en picada del número de muertes

Según datos del Ministerio del Interior italiano, más de 64.000 personas llegaron por mar cruzando el Mediterráneo central entre el 1 de enero y el 26 de junio de 2015. De ellas, según datos del servicio de guardacostas italiano, 14.250 fueron rescatadas por guardacostas italianos; 12.900, por la armada italiana; 10.380, por otros barcos que actuaban al margen de Tritón; 5.500, por barcos no italianos que actuaban como parte de Tritón; 4.348, por la policía aduanera italiana (Guardia di Finanza), y 4.223, por las organizaciones no gubernamentales MOAS y MSF. La dependencia de los barcos comerciales para efectuar rescates en gran escala, que había sido considerable en el primer trimestre de 2015, disminuyó con la implicación de Tritón y las distintas armadas nacionales a partir del 23 de abril.

De manera crucial, los datos publicados por el Ministerio del Interior italiano y las estimaciones que la Organización Internacional para las Migraciones puso a disposición de Amnistía Internacional demuestran que, durante mayo y junio, aunque las travesías continuaron a un ritmo superior que en meses anteriores, el número de muertos disminuyó considerablemente tras el fortalecimiento de la capacidad de rescate y salvamento en el mar.

Aunque en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 26 de abril de 2015 se ahogaron o desaparecieron en el mar 1.721 de las 27.722 personas que emprendieron la travesía (una de cada 16, o el 6,2 por ciento), la tasa de muertes disminuyó drásticamente en los meses siguientes.

Entre el 27 de abril (fecha de incorporación del primer buque adicional a Tritón) y el 29 de junio de 2015, 42.297 personas intentaron cruzar, de las que se piensa que 99 han muerto o desaparecido en el mar, lo que redujo el índice de muertes a uno de cada 427, o el 0,23 por ciento. Esto supone una mejora enorme respecto a la situación de los meses inmediatamente anteriores a la reunión urgente del Consejo Europeo del 23 de abril.

Amnistía Internacional ha recibido con satisfacción el conjunto de medidas acordadas e implementadas por los dirigentes europeos y la determinación demostrada por la Comisión Europea para conseguir los cambios necesarios para salvar vidas en el mar.

Desvío de la misión

Mientras refugiados y migrantes sigan emprendiendo la travesía en cantidades tan importantes, Amnistía Internacional insta a los dirigentes europeos a mantener el nivel actual de despliegue de recursos navales y aéreos tan cerca de las aguas territoriales libias como haga falta para ayudar cuanto antes a los refugiados y migrantes que estén en situación de peligro en el mar. En un futuro próximo, algunos recursos aportados por gobiernos europeos al margen de Tritón podrían ser convocados para que participen en la operación Fuerza Naval de la Unión Europea en el Mediterráneo (EUNAVFOR MED), operación militar conjunta lanzada el 22 de junio con la misión de identificar, capturar y eliminar barcos utilizados por traficantes de personas. La puesta en marcha de esta operación no debe desviar los recursos de su tarea esencial de patrullar en alta mar con miras a acudir al rescate de personas en apuros. Amnistía Internacional solicita a los dirigentes europeos que sigan garantizando que las personas rescatadas son desembarcadas en un lugar seguro con acceso a un sistema de asilo efectivo que garantice protección internacional a quienes la necesiten.

Si bien la ruta del Mediterráneo central hacia Europa ahora es bastante más segura, sigue siendo peligrosa. Seguirá muriendo gente, y las operaciones de rescate y salvamento seguirán siendo necesarias mientras haya tantas personas que sigan emprendiendo esta peligrosa travesía. Ante una crisis global de refugiados cada vez mayor, los países de la UE tienen que reaccionar abriendo más rutas legales y seguras de acceso a Europa para los refugiados. Y deben empezar por incrementar de manera considerable el número de plazas de reasentamiento y acogida humanitaria para los refugiados.

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