Fui el 12 de octubre y los 498 años de la colonización de América marcó gran parte de la presentación de Rubén Blades. Me emocionó Sinéad O’Connor, su entrega, su alegría de estar en ese momento. Y por supuesto, lloré hasta las lágrimas con la cueca sola. Fui con un grupo de mis compañeros de la Universidad. Era mi primer año en la Universidad de Chile y la experiencia fue para toda la vida.
Lorena Leiva Román
Viví casi toda mi juventud en dictadura y ese concierto realmente me dió la esperanza de que otro Chile era posible y así fue: lleno de emoción, lleno de canto a todo pulmón, lleno de gritos solidarios, llenos de felicidad y también de lágrimas. ¡Tremendo recuerdo!
Sylvia Pérez Santiago
En 1990 tenía 11 años, fui el viernes 12 de octubre para ver a New kids on the block con Janny, mi hermana mayor, quien me invitó. Durante mucho tiempo me arrepentí de solo haber ido a ver a ese grupo pero, después, con el tiempo, pude ver en vivo e interiorizarme con los derechos humanos y cantantes como Sting y Peter Gabriel quién ahora es uno de mis favoritos.
Daniela Constanza López Inostroza
Fui con un grupo de amigos del colegio, estábamos en 4º medio, estuvimos en cancha y era una fiesta impresionante, nunca vi el estadio tan lleno de gente y con tan buena energía y emoción. En especial me emocionó ver artistas como Peter Gabriel y Sinead O’connor participar junto a artistas chilenos como Inti Illimani, fue como volver al mundo después de años de aislamiento y oscuridad.
Cristián Pino Infante
Fue una fiesta impresionante.
¡Tenía 15 años! Fue muy emocionante, con mis amigas fuimos temprano a ver (o intentar ver) a los artistas al hotel Sheraton. Fue realmente épico, mi primer concierto, además con la emoción de el significado profundo de estar ahi abriéndole paso a la democracia, a la esperanza. ¡Nunca lo olvidaré!
Flor María Ilic García
Yo estudiaba en Valparaiso, derecho, y teníamos un pequeño grupo de Amnistia Internacional en la Universidad Católica de Valparaíso. Viajamos todos a colaborar en el concierto. Estábamos muy emocionados. Todo me gustó mucho, es un día que nunca olvidaré, sobre todo Sting cantando Ellas bailan solas (y Roxanne), Rubén Blades e Inti illimani. Viajamos desde Valpo con las credenciales puestas, yo aún tengo la mía.
Macarena del Pilar Rebolledo Rojas
Entramos y dije “wooowww”, nunca había entrado al estadio y ví un escenario enorme. De a poco llegó la gente y a nosotros nos ubicaron en los accesos del estadio para entregar información de Amnistia Internacional. Cuando se inició el concierto con la obertura, fui a la cancha para estar cerca del escenario, quería ver a Sinead O’Connor, y ahí apareció, saltando, entre medio de los Intis, Peter Gabriel, y los Congresos. También me emocionó cuando los Niños Cantores de Viña interpretaron ‘El Equipaje de Destierro’, con los Intis, Wynton Marsalis y Peter Gabriel. Ese día, nuestro Grupo Chile 4, tuvo oportunidad de ver el ensayo de Sting, con su sempiterno guitarrista argentino Dominc Miller. Con eso me sentí muy contento.
Rodrigo Marcelo Quiroga Mayorga
Fue una experiencia alucinante. Era miembro del grupo 14, capacitadora de la sección chilena haciendo a diario charlas sobre pena de muerte, nuevos miembros, acciones urgentes y practicamente mi vida transcurría a diario luego de mi trabajo en la sección, ¡tanto asi que terminé casada con otro miembro al que capacité! Siempre llevaré en mi corazón la emoción de esas dos jornadas, de un estadio lleno que se emocionó, cantó y bailó tratando quizá de cambiar por un momento ese lugar que fuera testigo de tanta maldad y sufrimiento. Me llena el corazón haber sido parte.
Claudia Pérez
Estar allí, con mis 18 años, en el Estadio Nacional en octubre de 1990, fue el momento de mi vida donde sentí que la dictadura había terminado de verdad. Con mis amigas y compañeras de lucha al lado, no solo estábamos en un concierto, sino celebrando que podíamos ser ruidosas y libres sin miedo. Ver el estadio, que cargaba tanto dolor, transformado en un mar de gente gritando por los derechos Hhumanos, fue una catarsis. El instante en que Sting (el mejor artista para mí) cantó “Ellas Danzan Solas” por las madres y los desaparecidos, fue la confirmación: nuestra lucha valió la pena y la dignidad finalmente regresaba a Chile.
Irene Muñoz Espinosa
Tenía 14 años y fui con mis padres. Aún guardo en mi corazón a Peter Gabriel cantando El Arado acompañado de un coro de niños, la cueca sola de Sting y las madres bailando, a la tremenda Luz Cazal, a Rubén Blades, WYnton Marsalis y Sinead O’Connor que me dejó impactada. Fue mi primer gran concierto. Hasta hoy me pregunto de dónde sacaron las entradas. ¿Se compraban? Y si era así, ni idea cómo tuvieron las lucas para que fuéramos los tres ambos días. Pero se los agradezco siempre, por que fue maravilloso.
Pamela Tomé Díaz
Fue una experiencia alucinante. Era miembro del grupo 14, capacitadora de la sección chilena haciendo a diario charlas sobre pena de muerte, nuevos miembros, acciones urgentes y practicamente mi vida transcurría a diario luego de mi trabajo en la sección, ¡tanto asi que terminé casada con otro miembro al que capacité! Siempre llevaré en mi corazón la emoción de esas dos jornadas, de un estadio lleno que se emocionó, cantó y bailó tratando quizá de cambiar por un momento ese lugar que fuera testigo de tanta maldad y sufrimiento. Me llena el corazón haber sido parte.
Claudia Pérez
Era estudiante universitaria en Valdivia. Nos organizamos, juntamos plata y viajamos en tren para llegar a una galería que jamás olvidaré. Veíamos la democracia como la gran esperanza. Ha sido por lejos el mejor concierto de mi vida. Gracias por tanto Amnistía Internacional porque en ese Estadio que se había teñido de tanto dolor, lloramos hasta el infinito. La Cueca Sola nunca estuvo tan acompañada.
Ximena Poo
Fue un concierto de muchas emociones. Lloré cuando Sting baila con las viudas de los detenidos desaparecidos, pero en mi vida sigue la convicción de que es algo muy doloroso y que no se debe repetir. De los artistas que vinieron, destaco su gran compromiso. Gracias Amnistía por darme una forma de mirar la vida de por vida.
Mauricio Villalobos
Lo viví a concho, era chica aún pero entendía la relevancia del concierto. Fui con mi madre. Iba a ver a NKOTB pero me emocionó la presentación de Rubén Blades.
Tatiana Paiva Espinoza
Fui con una amiga de la U. Los dos días!! Fueron todos emocionantes, pero Sinead O´Connor fue brillante, Luz Casal tremenda, Rubén Blades sublime, Inti Illimani superlativo, Peter Gabriel maravilloso y todos lloramos con She Dance Alone, con Sting y ese baile tan significativo.
Cecilia Marín Pinochet
Tenía 22 años, estudiante universitaria, había crecido en dictadura y comenzaba recién a entender lo que era vivir en democracia. Con mucha ilusión, participé en el concierto. Recuerdo la alegría de celebrar la libertad, de sentirse respetado y considerados por el mundo artístico internacional, mucha emoción, mucha (incluso ahora al recordarlo). Fue un día lleno de sentimientos que me llenó el corazón por años, hasta ahora.
Cecilia B. Díaz Hernández
Tenía 13 años y fui con una amiguita. Recuerdo cuando salió Sinead O’Connor, en un momento se sacó la polera y quedó en sostén, algo muy loco para esa época. Ella bailó ‘I Will Dance On Your Grave’ (una canción irlandesa que ahora bailo en clase de danza celta y en el bar irlandés). Es el concierto más bello al que ha ido en toda mi vida.
Sofía Downey
Fui con Nubia, en una micro. La de Peter Gabriel, Sinead O’connor, la cueca sola de Sting, Tracy Chapmann. El público entusiasmado, esperanzado en la nueva etapa, con la solidaridad tan importante, hacía ver qué no estuvimos solos y que nos acompañaban en la nueva etapa. Nadie era indiferente a la política democratizadora. Unos días llenos de amistad y universalidad de los derechos humanos.
Osvaldo Torres Gutiérrez
Fue emocionante , vivir ese día en democracia, ver el futuro con esperanza, sentirme libre, sin miedo y disfrutar de un espectáculo maravilloso. Fui con mi pololo qué hoy es mi marido, juntamos peso a peso para ir. Intillimani con Peter Gabriel. Pero todos estuvieron espectaculares. Solo de recordar se me eriza la piel. Nunca olvidaré ese día 🥹
Alina Pamela Ceballos Bahamondez
Recién había cumplido 12 años, fue mi regalo. Fuimos con mi mamá, que lo pasó tan bien como yo. Ella era joven y vio a sus artistas favoritos. Fue el primer concierto de esa envergadura que no solo yo tuve la suerte de ver, también Chile que recién salía de la larga dictadura. Es un recuerdo que tengo grabado en mi mente.
Luisa Francisca Suárez Candia
Yo tenía 18 años. Iba con mi hermana de 15 y un grupo de compañeros del colegio. El ambiente era de alegría. El día estaba hermoso. Hicimos un picnic donde cada uno aportó cosas ricas, hechas en casa, claro, así era en esos tiempos. El concierto estuvo increíble. Un sueño. Uno jamás hubiera imaginado escuchar a artistas de tan alto nivel en una sola noche. ¡Increíble!
Macarena Infanta Gabor
Fui con amigos y mi hermana desde Concepción, éramos una delegación penquista, fuimos el segundo día. En mi caso, la presentación que más me gustó fue la de Sinéad O’connor, también Marsalis tocando jazz.
Alberto Raul Fuentes Larenas
Fui con mi hermana y prima, vimos a Sting , Sinead O’connor y aparecieron nuestros familiares de la agrupación de detenidos desaparecidos.
Carola Barrera Hennings


