ACTIVISTA ENCARCELADA POR CARGOS FALSOS DE TERRORISMO

Marwa Arafa, activista egipcia de derechos humanos y traductora, lleva casi seis años en detención arbitraria exclusivamente en relación con su activismo, que incluye apoyar a familiares de personas detenidas. En diciembre de 2024, la Fiscalía Suprema de la Seguridad del Estado (SSSP) la remitió a juicio ante el Tribunal Penal de El Cairo por cargos falsos de unirse a una organización terrorista y financiarla.

Marwa Arafa fue detenida delante de su hija, que tenía entonces dos años,
lo que causó a la niña un trauma significativo. La salud de Marwa Arafa se ha deteriorado gravemente en prisión. Pese a ello, las autoridades le deniegan la atención médica que necesita. Las autoridades egipcias deben poner en libertad inmediata e incondicional a Marwa Arafa y retirar todos los cargos formulados en su contra, pues está detenida exclusivamente por ejercer sus derechos humanos.

La salud de Marwa Arafa se ha deteriorado gravemente a raíz de su encarcelamiento injusto. Según su madre, en agosto de 2025 sufrió una embolia pulmonar debido al calor extremo y a una anemia grave. No podía moverse por sí misma y tenía dificultades para respirar. Pese a ello, las autoridades la devolvieron a su celda después de sólo una noche en el hospital penitenciario, sin completar su diagnóstico y su tratamiento. Según un médico independiente consultado por su familia, necesita un ecocardiograma Doppler y un estudio con contraste, no disponibles en el hospital penitenciario. La Fiscalía Suprema de la Seguridad del Estado ha rechazado múltiples peticiones de su familia y su abogado para que sea trasladada a un centro médico adecuado fuera de la prisión.

Con tu firma, pedimos se pido que ponga en libertad inmediata e incondicional a Marwa Arafa y retire todos los cargos formulados en su contra, pues está detenida exclusivamente por ejercer sus derechos humanos. Hasta su puesta en libertad, sus condiciones de reclusión deben ajustarse a las normas internacionales sobre tratamiento de la población reclusa, y se le debe permitir acceder a asistencia médica adecuada.