ACTIVISTA POR LOS DERECHOS DE LA MUJERVUELVE A SER CONDENADA

El 21 de agosto de 2025, el tribunal de apelación del Tribunal Penal Especializado de Arabia Saudí volvió a condenar a la influencer de fitness y activista por los derechos de las mujeres Manahelal Otaibi a cinco años de prisión, seguidos de la prohibición de viajar durante cinco años.

Manahel al Otaibi lleva encarcelada desde el 16 de noviembre de 2022. En un principio fue acusada de infringir la Ley de Delitos Informáticos y posteriormente, en aplicación de la legislación antiterrorista, se presentaron cargos adicionales en su contra, todo ello por sus tuits en favor de los derechos de las mujeres y por la publicación de unas fotos en Snapchat en las que aparecía en un centro comercial sin abaya (túnica tradicional holgada y de manga larga). Las autoridades saudíes la han sometido a tortura y otros malos tratos, así como a desaparición forzada; debe ser puesta en libertad de forma inmediata e incondicional.

En septiembre de 2024, después de un mes de detención en régimen de incomunicación, Manahel al Otaibi pudo ponerse en contacto con su familia y afirmó que había estado en aislamiento durante todo un mes y había sufrido palizas a manos de otras presas y guardias de la prisión. También les contó que la obligaban a limpiar baños y que, aunque le habían levantado el régimen de aislamiento para contactar con ellos, las autoridades
penitenciarias la habían amenazado con aislarla de nuevo. Su hermana Fawzia al Otaibi dijo a Amnistía Internacional que cree que la única razón por la que finalmente permitieron a Manahel al Otaibi llamar por teléfono fue para transmitir un mensaje a su familia para que dejara de hablar públicamente sobre su encarcelamiento.

Desde 2013, Amnistía Internacional ha documentado 86 casos de personas enjuiciadas únicamente por haber ejercido sus derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, entre ellas defensores y defensoras de los derechos humanos, personas que ejercían el activismo político pacífico, periodistas, poetas y clérigos. De estas personas, 40 fueron enjuiciadas por la expresión pacífica de sus opiniones en las redes sociales. La organización sabe que el número real de casos probablemente sea muy superior.