El activista Serrote José de Oliveira fue arrestado y recluido arbitrariamente. El 1 de agosto, su familia tuvo conocimiento de que se encontraba recluido en las celdas del Servicio de Investigación Criminal, en Luanda.
A su familia aún no se le ha otorgado permiso para visitarlo.
Los grupos de la sociedad civil de Angola convocaron protestas en todo el país a partir del 12 de julio de 2025 ante la decisión del gobierno de incrementar el precio del combustible. Estas protestas reflejaban la frustración ante la subida del coste de la vida y las crecientes presiones económicas que sufre la población en Angola. El primer día, la policía reprimió con uso innecesario y excesivo de la fuerza a quienes se manifestaban y detuvo al menos a 12 personas en Luanda.
Fue detenido horas antes del comienzo de otra protesta que iba a celebrarse en Luanda, bajo acusaciones de incitación a la violencia por su presunta participación en un directo en el que se movilizaba a la gente a protestar. Inicialmente estuvo recluido más de 24 horas sin acceso a familiares ni asistencia legal. Después, sus familiares informaron de que había sido trasladado a la cárcel de Calomboloca sin que ni ellos ni sus representantes legales hubieran recibido notificación alguna. La familia fue notificada de su traslado cinco días después. Osvaldo no pudo cambiarse de ropa durante ocho días seguidos. Desde el 22 de julio está en huelga de hambre en protesta porque las autoridades se niegan a permitir que su familia le lleve comida.
Amnistía Internacional insta a las autoridades angoleñas a que le garanticen el acceso inmediato a toda la atención médica necesaria y a su familia, así como a ponerlo en libertad de inmediato, a menos que se lo acuse formalmente de un delito común reconocible.


