Las autoridades iraníes están poniendo en peligro de manera temeraria la vida de la defensora de los derechos
humanos Narges Mohammadi al someterla a tortura y otros malos tratos mediante la negación deliberada de
atención médica especializada oportuna y adecuada. Narges Mohammadi tuvo un infarto el 24 de marzo de 2026 en la prisión de Zanjan, en la provincia del mismo nombre, y ha sufrido dolor en el pecho, fluctuaciones de la presión sanguínea, fuertes dolores de cabeza, mareos, náuseas y visión doble desde su encarcelamiento injusto en diciembre de 2025. Pese a ello, las autoridades le están negando la atención médica especializada urgente que necesita recibir fuera de la prisión, en un hospital de Teherán.
Tras la detención arbitraria de Narges Mohammadi el 12 de diciembre de 2025 en Mashhad, provincia de Razavi Khorasan, unos agentes la sometieron a tortura y otros malos tratos, incluidos golpes en todo el cuerpo y la cabeza, por lo que necesitó atención médica, según una fuente bien informada. Posteriormente, la recluyeron en un centro de detención del Ministerio de Inteligencia en Mashhad hasta el 10 de febrero de 2026, cuando, sin notificarlo previamente a sus familiares y abogados, las autoridades la trasladaron repentinamente a la prisión de Zanjan, donde permanece recluida en un ala de la prisión en la que hay presas condenadas por delitos violentos. Desde mayo de 2021, las autoridades iraníes han condenado injustamente a Narges Mohammadi a más de 20 años de prisión, 154 latigazos y otras sanciones en ocho casos distintos derivados de su activismo en favor de los derechos humanos.
Firma esta petición para pedir que se ponga en libertad de inmediato y sin condiciones a Narges Mohammadi, pues es presa de conciencia detenida únicamente por su activismo en favor de los derechos humanos, y que anule sus sentencias y condenas injustas.


