El 12 de abril, agentes de la Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad detuvieron en Mogadiscio, capital de
Somalia, a Sadia Moalim Ali, conductora de triciclo motorizado (tuktuk o rickshaw) y activista social, debido a su
activismo, tanto en las redes sociales como en protestas pacíficas. En un principio pasó dos días detenida en la
comisaría de Hamar Jajab. Después, el 14 de abril, fue trasladada a la prisión central de Mogadiscio, donde sigue
recluida. Su familia desconoce si se le imputan cargos formales, pero fuentes fiables han comunicado a Amnistía
Internacional que la policía ha recibido órdenes del Tribunal Regional de Banadir que le permiten mantener a Sadia
Moalim Ali detenida durante 90 días, en espera de nuevas investigaciones. Su detención está relacionada
exclusivamente con el ejercicio pacífico de sus derechos humanos. Amnistía Internacional insta a las autoridades
somalíes a que la pongan en libertad de forma inmediata e incondicional.
Desde mediados a finales de 2022, las autoridades somalíes han llevado a cabo una represión sistemática y cada vez más intensa de los derechos humanos, incluidos los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, recurriendo a detenciones arbitrarias, encarcelamientos, acoso, amenazas e intimidación para silenciar a periodistas, medios de comunicación, activistas y otras personas que expresan pacíficamente opiniones discrepantes.
Esta persecución generalizada constituye una clara violación de las obligaciones de Somalia en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, al que está sujeto el gobierno. Es imperativo que las autoridades somalíes respeten sus obligaciones y compromisos nacionales e internacionales en materia de derechos humanos, incluidos el respeto y la garantía de los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, así como de la libertad de los medios de comunicación.
Los insto a usted y a su gobierno a que pongan en libertad de forma inmediata e incondicional a Sadia Moalim Ali, ya que se encuentra detenida únicamente por el ejercicio pacífico de sus derechos humanos. A la espera de su puesta en libertad, los insto a usted y a su gobierno a que garanticen que se mantenga a Sadia Moalim Ali en condiciones que se ajusten a las normas internacionales de derechos humanos, que se la proteja contra la tortura y otros malos tratos, y que se le proporcione acceso inmediato y regular a su familia, a su asistencia letrada y a una atención sanitaria adecuada.


