Únete a la lucha de los masái por su tierra

El pueblo indígena masái ha sufrido varios desalojos forzosos violentos de Loliondo, Tanzania, en nombre de la conservación. El Gobierno de Tanzania alega que estos desalojos fueron necesarios para la conservación de la vida silvestre, a pesar de que la tierra se utilizaría posteriormente para actividades turísticas. Loliondo es un hermoso santuario de vida silvestre apreciado por su biodiversidad, que incluye animales como leones, leopardos, guepardos, búfalos, antílopes, jirafas, elefantes, rinocerontes, elands y cebras, entre otros. Los masái han protegido esta excepcional biodiversidad durante muchos años utilizando sus conocimientos indígenas. Ayúdenos a proteger a más de 70.000 masái de la pérdida de sus tierras ancestrales y su fuente de sustento. Firme la petición ahora. 

¿Cual es el problema?

En 2009, las autoridades tanzanas decidieron, sin el consentimiento libre, previo e informado de los masai, restringir las actividades humanas como los asentamientos y el pastoreo de ganado en una zona ahora conocida como Reserva de Caza Pololeti, que sirve para proteger la vida silvestre.

El área abarca 1500 km² de tierras de la comunidad masái. Tierras que los masái consideran su hogar y territorio ancestral. Los masái también utilizan la tierra para pastorear a su ganado y acceder a recursos como alimentos, plantas medicinales y fuentes de agua para ellos y su ganado. Los masái se esfuerzan por utilizar sus tierras tradicionales de forma sostenible, pastoreando a su ganado en diferentes zonas, lo que permite su regeneración. No consumen animales de caza ni aves, ni cazan animales silvestres ni para alimentarse ni por ningún otro motivo.

Los masáis se han enfrentado a desalojos forzosos por parte de fuerzas de seguridad interinstitucionales en 2009, 2013, 2017 y 2022, quienes emplearon la fuerza, incluyendo munición real y gas lacrimógeno, contra manifestantes masáis. Los masáis también afirman que representantes de una empresa privada con licencia para operar actividades turísticas y de caza en Loliondo estuvieron presentes en todos los desalojos forzosos y que las fuerzas de seguridad acamparon en la propiedad de la empresa privada.

El Gobierno de Tanzania debe suspender todos los proyectos de conservación en Loliondo e investigar la complicidad corporativa en los desalojos forzosos para que los masai puedan acceder a sus tierras ancestrales, de las que dependen sus medios de vida y su identidad cultural.

¿Qué puedes hacer para ayudar?

Firme esta petición e insta al Presidente de Tanzania, Samia Suluhu Hassan, a que actúe ahora.