Global: Los gobiernos presentes en Bonn deben cumplir sus compromisos climáticos para proteger los derechos humanos

Los Estados que asistan a las reuniones sobre el clima de junio, que se celebrarán la próxima semana en Bonn (Alemania), deberán aprovechar sus debates para transformar los compromisos climáticos en un programa de acciones concretas, viables y centradas en los derechos, de cara a la trigésimo primera reunión de la Conferencia de las Partes (COP31) de noviembre, según ha declarado hoy Amnistía Internacional.

Lo que ocurra en Bonn importa, ya que configurará las negociaciones, las prioridades y el nivel de ambición que los gobiernos llevarán a la COP31 de Antalya (Turquía) a finales de este año. Estas reuniones ofrecerán a los gobiernos una importante oportunidad para demostrar que están dispuestos a que los compromisos climáticos asumidos en la resolución recientemente adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) en relación con la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia del año pasado sobre el cambio climático se traduzcan en acciones ancladas en los derechos humanos, la equidad y la justicia.

“Los gobiernos deben adoptar ahora medidas urgentes para cumplir sus obligaciones legales de proteger a la humanidad y contribuir a que los grupos afectados se recuperen de los daños causados por el cambio climático. Una acción climática que ignora los derechos humanos no sólo es injusta, sino también menos eficaz”, ha dicho Ann Harrison, asesora de política sobre cambio climático de Amnistía Internacional.

“Si los gobiernos quieren resultados tangibles en Antalya, en Bonn deben demostrar que se toman en serio el paso de las palabras a los hechos”, ha añadido.

En sus recomendaciones, publicadas en vísperas de la reunión, Amnistía insta a los gobiernos a comprometerse con una eliminación completa, rápida, justa y financiada de los combustibles fósiles mediante una transición justa, a incrementar la financiación climática basada en subvenciones, a garantizar la plena reparación por pérdidas y daños relacionados con el cambio climático, así como a proteger el espacio de la sociedad civil y reforzar la participación de los pueblos indígenas, los defensores y defensoras de los derechos ambientales y las comunidades afectadas en la toma de decisiones sobre el clima.

Una acción climática que ignora los derechos humanos no sólo es injusta, sino también menos eficaz.

Ann Harrison, asesora de Amnistía Internacional sobre política climática

Se necesita actuar con urgencia

Amnistía Internacional pide a todas las partes en los tratados sobre el clima que aprovechen los logros de la reciente conferencia de Santa Marta para avanzar hacia una transición equitativa de abandono de los combustibles fósiles que no deje a nadie atrás, en particular, poniendo fin a las subvenciones a los combustibles fósiles y protegiendo a las personas con ingresos más bajos.

Es importante que el Mecanismo de Transición Justa acordado en la COP30 sea eficaz y que su implementación cuente con financiación suficiente, de modo que se prioricen los derechos humanos, la participación significativa de la sociedad civil y los grupos afectados, y el consentimiento libre, previo e informado de las poblaciones indígenas.

La organización también reclama avances significativos en materia de financiación de la acción climática. Según datos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), las necesidades de los países de bajos ingresos en materia de mitigación y adaptación se calculan entre cinco y seis billones de dólares estadounidenses para 2030, si bien la meta de financiación de 300.000 millones de dólares anuales para 2035 acordada en la COP29 está muy por debajo de las necesidades reales. El déficit de financiación de las medidas de adaptación es particularmente elevado.

“El hecho de que algunos países hayan insistido para que se eliminen las referencias a la financiación climática en la reciente resolución de la Asamblea General de la ONU no significa que hayan desaparecido las obligaciones de garantizarla. Sabemos que el dinero está ahí y que su adjudicación es una cuestión de índole política. Es fundamental que los que más contaminan asuman los costes de los daños que están causando”, ha afirmado Ann Harrison.

“Un incremento de la financiación climática, principalmente en forma de subvenciones, es un factor decisivo para garantizar la protección de los derechos de todas las personas en todo el mundo, tanto ahora como en el futuro. Esto permitirá una vida digna en un planeta capaz de sostener tanto a las personas como a los ecosistemas esenciales de los que formamos parte y de los que dependemos”.

Amnistía Internacional también insta a los gobiernos a adoptar un enfoque basado en la justicia reparadora y a reforzar el apoyo al Fondo de Respuesta a las Pérdidas y los Daños, en particular garantizando que funcione de manera plenamente compatible con los derechos humanos y esté respaldado por una estrategia ambiciosa de movilización de recursos.

Un incremento de la financiación climática, principalmente en forma de subvenciones, es un factor decisivo para garantizar la protección de los derechos de todas las personas en todo el mundo, tanto ahora como en el futuro. 

Ann Harrison

Acceso e inclusión

En Bonn, la gran pregunta es si las conversaciones serán abiertas y accesibles a quienes más sufren las consecuencias del cambio climático. En sus recomendaciones, Amnistía incide en que las comunidades en primera línea, los pueblos indígenas, los defensores y defensoras de los derechos ambientales y los grupos marginados deben poder participar de manera significativa en las negociaciones sobre el clima. La organización también ha expresado su preocupación por la obtención de visados para algunas personas participantes en las reuniones de Bonn y ha pedido a todos los países anfitriones que faciliten un procedimiento de visados específico para la CMNUCC.

Amnistía Internacional insta también a Alemania, así como a Turquía y Australia —países que acogen de forma conjunta la COP31— a garantizar que todas las personas participantes puedan expresarse libremente y manifestarse pacíficamente sin restricciones injustificadas ni temor a represalias.

“Bonn debe contribuir a desplazar el centro del debate sobre el clima hacia la justicia. Los gobiernos deben llegar dispuestos a avanzar hacia una transición justa que deje atrás los combustibles fósiles, y esto requiere financiación climática suficiente, reparación por pérdidas y daños y protección del espacio de la sociedad civil. Cualquier concesión respecto a estos objetivos supondrá una derrota más para las personas que ya están pagando el precio de la inacción climática”, ha concluido Ann Harrison.

Bonn debe contribuir a desplazar el centro del debate sobre el clima hacia la justicia.
Cualquier concesión respecto a estos objetivos supondrá una derrota más para las personas que ya están pagando el precio de la inacción climática.

Ann Harrison

Información complementaria

Las reuniones sobre el clima de junio tendrán lugar en Bonn del 8 al 18 de junio de 2026. Se trata de encuentros preparatorios cruciales, previos a la COP31 que se celebrará en Antalya (Turquía) del 9 al 20 de noviembre de 2026. Previamente a la conferencia, Amnistía Internacional ha publicado el documentoRecomendaciones a las partes en la CMNUCC sobre una acción climática compatible con los derechos humanos en 2026. Durante estos encuentros de Bonn, habrá representantes de Amnistía disponibles para realizar entrevistas y declaraciones especializadas.

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