LO ÚLTIMO - Amnistía Internacional Chile

Amnistía Internacional Chile

Somos un movimiento que te invita a contribuir activamente en la defensa de los derechos humanos para hacer cambios en la vida de las personas.

Proteger los derechos de las mujeres hace del mundo un lugar mejor

24, Feb. 2020 | Categoría: ,

Resumen

¡Los derechos de las mujeres son derechos humanos!

Todas las personas somos titulares de derechos humanos. Entre ellos están los relativos a vivir sin violencia ni discriminación, a gozar del más alto nivel posible de salud física y mental, a recibir educación, a la propiedad, a votar y a ganar el mismo salario por el mismo trabajo.

Pero, en todo el mundo, muchas mujeres y niñas siguen sufriendo discriminación debido a su sexo y a su género. La desigualdad de género es la causa de muchos problemas que afectan de forma desproporcionada a las mujeres y niñas, como la violencia en el seno familiar y la violencia sexual, salarios más bajos, la falta de acceso a la educación y una asistencia sanitaria inadecuada.

Los movimientos de derechos de las mujeres luchan arduamente desde hace muchos años para abordar esta desigualdad, haciendo campaña para cambiar las leyes o tomando las calles para exigir que se respeten sus derechos. Y, en la era digital, han florecido nuevos movimientos, como la campaña #MeToo / #YoTambién, que ponen de manifiesto la prevalencia de la violencia de género y el acoso sexual.

Mediante la investigación, el trabajo de incidencia y las campañas, Amnistía Internacional presiona a quienes están en el poder para que respeten los derechos de las mujeres.

En esta página te contamos la historia de los derechos de las mujeres, qué son realmente estos derechos y qué está haciendo Amnistía.

¿Qué exigimos?

¿A qué nos referimos cuando hablamos de derechos de las mujeres? ¿Qué exigimos? He aquí algunos ejemplos de los derechos por los que han luchado a lo largo de siglos y luchan hoy las activistas:

El sufragio femenino

Durante el siglo XIX y principios del XX, la gente empezó a hacer campaña a favor del derecho de las mujeres a votar. En 1893 Nueva Zelanda se convirtió en el primer país en conceder el voto a las mujeres en el ámbito nacional. Este movimiento creció hasta difundirse en todo el mundo y, gracias a los esfuerzos de todas las personas que participaron en esta lucha, el sufragio femenino es hoy un derecho consagrado en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1979).

No obstante, pese a estos cambios, sigue habiendo muchos lugares en todo el mundo donde a las mujeres les es muy difícil ejercer este derecho. Tomemos Siria, por ejemplo, donde las mujeres están apartadas de hecho de la participación en la vida política, también del proceso de paz en curso.

En Pakistán, aunque el voto es un derecho constitucional, en algunas zonas, las mujeres tienen prohibido votar en la práctica porque las figuras poderosas de sus comunidades usan costumbres locales patriarcales para impedirles acudir a las urnas.

Y, en Afganistán, las autoridades han decidido recientemente introducir la fotodetección obligatoria en los colegios electorales, lo que hace que el voto sea problemático para las mujeres en las zonas conservadoras, donde la mayoría de las mujeres se cubren la cara en público.

Amnistía Internacional hace campaña para que todas las mujeres puedan participar efectivamente en el proceso político.

Derechos sexuales y reproductivos

Todas las personas deben poder decidir sobre su propio cuerpo.

Todas y cada una de las mujeres y niñas tienen derechos sexuales y reproductivos. Esto significa que tienen derecho a la igualdad de acceso a servicios de salud como la contracepción y el aborto sin riesgos; a decidir si quieren contraer matrimonio, cuándo y con quién; y a decidir si tener o no descendencia, cuándo y en qué número.

Las mujeres deben poder vivir sin temor a la violencia de género, que abarca la violación y otros actos de violencia sexual, la mutilación genital femenina (MGF), el matrimonio forzado, el embarazo forzado, el aborto forzado y la esterilización forzada.

Pero queda un largo camino para que todas las mujeres gocen de estos derechos.

Por ejemplo, muchas mujeres y niñas de todo el mundo singuen sin tener acceso a un aborto sin riesgos y legal. En varios países, las personas que no pueden o no quieren continuar con el embarazo suelen verse obligadas a tomar una decisión imposible: poner su vida en peligro o ir a la cárcel.

En Argentina, Amnistía Internacional hace campaña junto con defensores y defensoras de base de los derechos humanos para cambiar las estrictas leyes sobre el aborto. Aunque ha habido algunos avances importantes, las mujeres y niñas siguen sometidas a unas leyes que les impiden tomar decisiones sobre su propio cuerpo.

También hemos hecho campaña con éxito en Irlanda e Irlanda del Norte, donde, tras muchas décadas de presión de Amnistía y otros grupos de derechos humanos, hace poco se ha despenalizado el aborto.

En Polonia, Amnistía, junto con más de 200 organizaciones de derechos humanos y derechos de las mujeres de todo el mundo, firmó una declaración conjunta de protesta por un proyecto de ley contra el aborto.

Corea del Sur ha sido testigo recientemente de importantes avances para los derechos sexuales y reproductivos después de muchos años de campaña de Amnistía y otros grupos, que han culminado en una sentencia del Tribunal Constitucional de Corea del Sur que ordena al gobierno despenalizar el aborto en el país y reformar las leyes sobre el aborto, sumamente restrictivas, antes de que termine 2020.

En Burkina Faso, Amnistía Internacional apoya a las mujeres y niñas en su lucha contra el matrimonio forzado, que afecta a un enorme número de niñas, sobre todo en las zonas rurales.

Y, en Sierra Leona, Amnistía Internacional trabaja con comunidades locales como parte de nuestro Programa de Educación en Derechos Humanos, centrado en varias cuestiones relativas a estos derechos, incluida la mutilación genital femenina.

En Zimbabue, hallamos que las mujeres y niñas eran vulnerables a embarazos no deseados y tenían mayor riesgo de contraer la infección por VIH debido a la confusión generalizada en torno al consentimiento sexual y al acceso a servicios de salud sexual. Esto hacía que las niñas sufrieran discriminación, el riesgo de contraer matrimonio precoz, penurias económicas y obstáculos para recibir educación.

En Jordania, Amnistía Internacional ha instado a las autoridades a que dejen de colaborar con el abusivo sistema de “tutela” masculina que controla las vidas de las mujeres y limita su libertad personal, lo que incluye detener a mujeres acusadas de salir de su domicilio sin permiso o de tener relaciones sexuales extramatrimoniales y someterlas a humillantes “pruebas de virginidad”.

Libertad de circulación

La libertad de circulación es el derecho a desplazarse libremente por donde deseemos; no sólo dentro del país en el que vivimos, sino también a visitar otros. Pero muchas mujeres tienen auténticas dificultades en lo que a esto se refiere. A veces no les permiten tener un pasaporte propio o deben contar con el permiso de un tutor varón para viajar.

Por ejemplo, hace poco, en Arabia Saudí triunfó una campaña para permitir que las mujeres conduzcan autos, algo prohibido muchos decenios. Pero, pese a esta victoria histórica, las autoridades siguen persiguiendo y deteniendo a numerosas activistas de los derechos de las mujeres sólo por defender pacíficamente sus derechos.

Feminismo y derechos de las mujeres

A la hora de examinar los derechos de las mujeres, resulta útil saber qué es el feminismo. En esencia, el feminismo es la creencia en que las mujeres tienen derecho a la igualdad política, económica y social. El feminismo se compromete a garantizar que las mujeres pueden disfrutar plenamente de sus derechos en igualdad de condiciones con los hombres.

El feminismo interseccional

El feminismo interseccional es la idea de que todas las razones por las que una persona puede ser discriminada, como la raza, el género, la orientación sexual, la identidad de género, la clase económica y la discapacidad, entre otras, se solapan e interactúan entre sí. Una forma de comprender esto es analizar cómo aplicar esto en un contexto real, como Dominica, donde nuestras investigaciones muestran que las trabajadoras sexuales, que suelen ser personas de color, transgénero o ambas, sufren tortura y persecución a manos de la policía.

 ¿Cómo se violan los derechos de las mujeres?

La desigualdad de género

La desigualdad de género podría incluir:

La violencia de género

La violencia de género se produce cuando se cometen actos violentos contra mujeres y personas LGBTI debido a su orientación, identidad de género o características sexuales. Un número desproporcionado de mujeres y niñas sufre violencia de género.

Las mujeres y niñas en situaciones de conflicto corren especial riesgo de sufrir violencia y, a lo largo de la historia, la violencia sexual se viene usando como arma de guerra. Por ejemplo, hemos documentado el número mujeres que huyeron de los ataques de Boko Haram en Nigeria y fueron objeto de violencia sexual y violación a manos de las fuerzas armadas nigerianas.

Globalmente, un promedio del 30% de las mujeres que han estado en una relación ha experimentado violencia física y/o sexual a manos de su pareja. Las mujeres tienen más probabilidades de sufrir una agresión sexual, incluida la violación, y de ser víctimas de homicidios en nombre del “honor”.

La violencia contra las mujeres es una violación grave de los derechos humanos. Es el Estado el que tiene la responsabilidad de proteger a las mujeres de la violencia de género, incluso de los malos tratos en el seno de la familia que se cometen a puerta cerrada.

Violencia sexual y acoso

Acoso sexual es cualquier conducta no deseada de naturaleza sexual. Pueden ser conductas o avances físicos, exigir o pedir favores sexuales o el uso de lenguaje sexual inadecuado.

La violencia sexual es cuando alguien es objeto de una agresión sexual. Aunque los hombres y niños pueden también ser víctimas de violencia sexual, son las mujeres y niñas las que se ven afectadas de forma abrumadora.

Discriminación laboral

Las mujeres suelen ser objeto de discriminación de género en el ámbito laboral. Una forma de ilustrar esto es analizar la brecha salarial de género. Recibir el mismo salario por el mismo trabajo es un derecho humano, pero una y otra vez, se niega a las mujeres el acceso a un salario justo e igual. Algunas cifras recientes muestran que las mujeres ganan en la actualidad alrededor del 77% de lo que ganan los hombres por el mismo trabajo. Esto lleva a una vida de disparidad económica para las mujeres, les impide ejercer plenamente su independencia y representa un mayor riesgo de pobreza a lo largo de su vida.

Discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género

En muchos países del mundo, se niegan a las mujeres sus derechos debido a su orientación sexual, identidad de género o características sexuales. Las mujeres lesbianas, bisexuales, trans e intersex, y las personas que no se ajustan a las convenciones de género sufren violencia, exclusión, acoso y discriminación. Muchas son también objeto de violencia extrema, incluidos la violencia sexual, la “violación correctiva” y los homicidios en nombre del “honor”.

Los derechos de las mujeres y el derecho internacional

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) (1979) es un tratado internacional clave que aborda la discriminación de género y proporciona protecciones específicas para los derechos de las mujeres.

La Convención establece una declaración internacional de derechos de las mujeres y niñas, y define la obligaciones de los Estados para asegurarse de que las mujeres pueden disfrutar de esos derechos.

En la actualidad han ratificado la Convención 180 Estados.

¿Por qué es importante defender los derechos de las mujeres?

Los derechos de las mujeres son derechos humanos

Puede parecer obvio, pero no tendremos una sociedad libre e igualitaria hasta que todas las personas sean libres e iguales. Hasta que las mujeres disfruten de los mismos derechos que los hombres, esta desigualdad es un problema de todas las personas.

Proteger los derechos de las mujeres hace del mundo un lugar mejor

Según la ONU, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas no es sólo un objetivo en sí mismo, sino la clave para el desarrollo sostenible, el crecimiento económico, y la paz y la seguridad. Las investigaciones lo corroboran: cuando se respetan y se toman en serio los derechos de las mujeres, la sociedad es mejor para todas las personas.

Somos más fuertes cuando trabajamos conjuntamente

Aunque los movimientos populares han hecho mucho para lograr el cambio, podemos ser mucho más fuertes si todas las personas nos unimos para apoyar los derechos de las mujeres Trabajando junto con activistas individuales en el terreno, así como llevando a cabo nuestras propias campañas selectivas, los movimientos como Amnistía Internacional pueden formar una poderosa vanguardia en la lucha por los derechos de las mujeres.

Noticias Relacionadas
logo
Somos un movimiento que te invita a contribuir activamente en la defensa de los derechos humanos para hacer cambios en la vida de las personas.
Súmate