Antes de la primera vista del juicio del alcalde de Estambul y candidato presidencial, Ekrem İmamoğlu, y otras 406 personas acusadas de cargos entre los que figuran el cohecho y la extorsión, Dinushika Dissanayake, directora adjunta de Amnistía para Europa, ha declarado:
“Tras haber pasado casi un año recluido en espera de juicio, Ekrem İmamoğlu se sentará en el banquillo para responder a una absurda batería de 142 cargos, recogidos en una acta de acusación formal de casi 4.000 páginas y que conllevan una pena de prisión disparatada de más de 2.300 años”.
Ekrem İmamoğlu se sentará en el banquillo para responder a una absurda batería de 142 cargos que conllevan una pena de prisión disparatada de más de 2.300 años.
“Este procesamiento de motivación política, basado casi enteramente en testimonios de testigos secretos, está plagado de graves deficiencias en materia de garantías internacionales de juicio justo y Estado de derecho. En este macroproceso, en el que la capacidad de las personas acusadas y su representación letrada para presentar una defensa efectiva es prácticamente nula, se han presentado cientos de miles de páginas de pruebas. Esta causa judicial presenta claros indicios de ser un intento de intimidar a la oposición política del gobierno y de silenciar una disidencia más amplia en el país.”
“Este macrojuicio es el ejemplo más extremo de la preocupante instrumentalización del sistema de justicia de Turquía, cuya independencia ha quedado ahora prácticamente vaciada de contenido. Las autoridades turcas deben poner fin a esta farsa de la justicia y respetar el Estado de derecho y los derechos humanos de todas las personas en el país.”
Información complementaria
Ekrem İmamoğlu es el alcalde elegido de Estambul y fue declarado candidato presidencial del opositor Partido Popular Republicano.
Está acusado de dirigir una organización delictiva, cohecho, malversación, blanqueo de dinero, extorsión y colusión en licitaciones.
De ser declarado culpable, podría enfrentarse a una pena de hasta 2.352 años de prisión.
La mayoría de las otras 406 personas acusadas en la causa trabajaban para el Ayuntamiento de Estambul. De ellas, 105 se encuentran detenidas en espera de juicio y 170 han sido puestas en libertad, sujetas a controles judiciales.
Ekrem İmamoğlu se enfrenta a otros procesos judiciales, incluida una investigación por el cargo de espionaje, que acarrea penas de hasta 20 años de prisión, cuyo juicio está previsto el 11 de mayo.


