ISRAEL/TPO: 500 personas palestinas en riesgo de desalojo forzoso, desplazamiento y segregaciónç

©Amnesty International

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“Un Tribunal israelí ha dado luz verde al desalojo forzoso de 500 personas beduinas palestinas en la región de Néguev/Naqab, poniendo de manifiesto la enorme discriminación a la que están sometida los palestinos y palestinas ciudadanos de Israel”, ha declarado hoy Amnistía Internacional. En una sentencia dada a conocer el 27 de julio, el Juzgado de Beer’sheva declaró que las personas residentes del pueblo de Ras Jrabah debían abandonar sus casas y desalojar las tierras donde viven sus familias desde hace decenios antes de marzo de 2024. Además, les impuso el pago de una multa de 117.000 de nuevos séqueles (aproximadamente 31.700 dólares estadounidenses) para cubrir las costas judiciales.

Los desalojos forzosos forman parte de los planes de las autoridades israelíes de construir un nuevo barrio para la ciudad de Dimona, cuya población es mayoritariamente israelí judía. Las personas residentes de Ras Jrabah serán realojadas en una localidad beduina empobrecida y segregada de las proximidades.

“Esta sentencia muestra cómo se usan las leyes enormemente discriminatorias de Israel sobre la tierra y las propiedades para aplicar el apartheid contra la población palestina ciudadana de Israel, a la que se niegan sistemáticamente los mismos derechos que a la población israelí judía. Comienza así la cuenta atrás para quienes viven en Ras Jrabah, que tienen apenas unos meses para empacar su vida y abandonar el único hogar que han conocido para dejar sitio a la expansión de la ciudad mayoritariamente judía de Dimona. Es otro intento más de las autoridades israelíes de reducir la presencia palestina en el Néguev/Naqab so pretexto del desarrollo”, dijo Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.

“Esta sentencia pone de manifiesto la necesidad de desmantelar inmediatamente el sistema de apartheid israelí. La comunidad internacional debe presionar a las autoridades israelíes para que desechen estos planes crueles y pongan fin a su política de desalojo forzoso de la población palestina del Néguev/Naqab.”  

Como muchas personas beduinas palestinas de la región meridional israelí de Néguev/Naqab, las que residen en Ras Jrabah llevan generaciones viviendo en su pueblo, pero el gobierno israelí se niega a reconocerlo. La Autoridad de Tierras de Israel alega que su presencia impide la ampliación de Dimona a pesar de que las personas residentes han pedido su integración en el nuevo barrio, solicitud que han rechazado las autoridades israelíes.

Como señala Adalah, la organización que representa legalmente a las personas residentes,  los planes de desalojo de Ras Jrabah forman parte de una política general de sustituir a la población palestina beduina por población israelí judía en el Néguev/Naqab.

Información complementaria

Según Adalah, la Autoridad Beduina de Desarrollo y Asentamientos del Néguev, organismo del gobierno israelí responsable de reubicar a la población palestina beduina desplazada, se ha negado a considerar la opción de integrar Ras Jrabah en Dimona. La Autoridad Beduina declaró que sólo está autorizada a ofrecer soluciones en localidades beduinas, no en las israelíes judías, y que la única opción es reubicar a la población de Ras Jrabah en la localidad beduina vecina de Qasr al Sir.

Ras Jrabah ocupa casi 35 hectáreas de tierras pertenecientes a la tribu Al Hawashleh y sus residentes viven allí desde antes del establecimiento de Dimona. El informe de Amnistía Internacional de 2022 sobre el sistema de apartheid israelí expone cómo las leyes discriminatorias de urbanismo y zonificación están concebidas para aumentar al máximo las tierras y los recursos para la población israelí judía a expensas de la palestina.