Europa/Israel y el Territorio Palestino Ocupado: Los Estados de la UE que permiten la venta de bonos del Estado israelí en Europa se arriesgan a ser cómplices de la continuación del genocidio en Gaza

Luxemburgo, Irlanda y todos los Estados miembros de la Unión Europea (UE) deben suspender la venta de bonos de Israel en la UE si no quieren arriesgarse a ser cómplices del genocidio en curso de Israel contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza; así lo afirma Amnistía Internacional en una declaración pública emitida hoy. 

“Israel depende cada vez más de la inversión extranjera para financiar su genocidio, apartheid y ocupación ilegal así como sus crímenes contra la población palestina. Los bonos israelíes incrementan los fondos a disposición del gobierno y por tanto contribuyen a financiar el genocidio de Israel contra la población palestina de la Franja de Gaza ocupada, que ha aniquilado familias enteras, destruido infraestructuras civiles, como hospitales y escuelas, y causado el desplazamiento del 90% de la población al dejar sus viviendas en ruinas”, ha dicho Steve Cockburn, director regional de Amnistía Internacional para Europa.

“Permitir la venta de estos bonos en los mercados de la UE tiene un coste ético y legal descomunal. El derecho internacional es inequívoco: todos los Estados tienen la obligación de no colaborar ni contribuir al genocidio, y la obligación de prevenirlo.”

Según el gobierno, Israel aumentó drásticamente la emisión de bonos del Estado —un instrumento financiero empleado por el gobierno para recaudar dinero de particulares y pequeños inversores— a partir del 7 de octubre de 2023 “debido a la situación de seguridad de Israel” en la Franja de Gaza. Los ingresos procedentes de los bonos se destinan al presupuesto general del Estado israelí y, como publicitan las autoridades, ayudan a sostener su capacidad militar.

La aprobación de los bonos de Israel por cualquier Estado miembro de la UE para su venta en los mercados financieros europeos es un claro ejemplo de facilitación financiera, que puede constituir un incumplimiento de la obligación de prevenir el genocidio en virtud del derecho internacional y que incluso conlleva el riesgo de asistencia o colaboración en la comisión de un genocidio.

Para comercializar estos bonos en Europa, Israel necesita que un Estado miembro de la UE asuma el programa de emisión. Desde 2021 y tras la salida de Reino Unido de la UE, el Banco Central de Irlanda actúa como “Estado miembro de origen” que permite a Israel acceder al mercado de la UE. En 2025, tras las protestas y la presión pública en Irlanda por el genocidio israelí contra la población palestina en la Franja de Gaza, Israel solicitó la transferencia de los bonos a Luxemburgo, que aprobó el prospecto o documento jurídico que permite vender estos bonos a personas de la UE durante otro año.

Desde septiembre de 2025, los bonos israelíes están regulados en la UE por la autoridad reguladora financiera de Luxemburgo (Comisión de Vigilancia del Sector Financiero, CSSF), y están a disposición del público en Alemania, Austria, Francia, Luxemburgo y Países Bajos.

El 31 de agosto expira el prospecto de Luxemburgo. Amnistía Internacional pide al Estado luxemburgués que rechace un nuevo prospecto sobre los bonos israelíes. Irlanda, como Estado de la UE emisor de los bonos, también debe declinar la transferencia y rechazar la aprobación de un nuevo prospecto. La organización pide asimismo a todos los Estados miembros de la UE que se abstengan de aceptar la transferencia o de aprobar un nuevo prospecto.

“Permitir que estos bonos se vendan en Europa es una decisión política. Una de las maneras más evidentes y eficaces de poner fin al genocidio de Israel contra la población palestina de la Franja de Gaza es dejar de financiarlo. Al seguir facilitando la venta de estos bonos, los Estados miembros de la UE se arriesgan a ser cómplices en los crímenes de derecho internacional cometidos por Israel contra el pueblo palestino”, ha dicho Steve Cockburn.

Información complementaria

De 2022 a 2024, el presupuesto militar israelí creció del 4,2% al 8,3% de su producto interior bruto (PIB), con una subida media de los bonos israelíes de 2.400 millones de dólares estadounidenses al año de 2023 a 2025. A partir del 7 de octubre de 2023, el gobierno israelí incrementó la financiación de sus actividades militares. Los bonos israelíes se presentaron como una oportunidad de “apoyar a Israel en guerra” en 2023.

En enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que existía un riesgo plausible de genocidio contra la población palestina en la Franja de Gaza ocupada y ordenó a Israel que adoptara medidas efectivas para impedirlo. Posteriormente, la CIJ dictó órdenes cautelares en marzo y mayo de ese año, reafirmando estas medidas entre otras cosas. A la luz de la sentencia de la CIJ, los Estados Partes en la Convención sobre el Genocidio tienen obligaciones más estrictas, según las cuales todo actor de la UE —u otro Estado Parte— que facilite flujos financieros que permitan reforzar la capacidad militar del país debe evaluar su papel en el marco de la obligación de prevenir el genocidio.

Desde que Luxemburgo aprobó el comercio de bonos de Israel en 2025, tanto especialistas legales como la sociedad civil se han movilizado en contra de la medida y han publicado investigaciones que respaldan su llamamiento a las autoridades para que suspendan los bonos.

Véase la declaración pública de Amnistía Internacional (sólo en inglés): La aprobación de los bonos de Israel en el mercado europeo entraña un riesgo de complicidad en el genocidio israelí en curso – Amnesty International

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