La Unión Europea debe abandonar los planes de deportación a Afganistán y suspender las conversaciones sobre readmisión con los talibanes

Amnistía Internacional insta a las instituciones y los Estados miembros de la Unión Europea (UE) a abandonar los planes de deportación a Afganistán y suspender toda cooperación en materia de readmisión con las autoridades talibanas de facto.

Afganistán no puede ser considerado en modo alguno un país de retorno seguro; este enfoque pondrá en peligro la vida de las personas retornadas, como han señalado repetidamente varios órganos de la ONU.

La Comisión Europea invitó recientemente a las autoridades talibanas a debatir en Bruselas la deportación de nacionales de Afganistán. Esta reunión, que sería inminente según informes de prensa, viene precedida de presiones por parte de varios Estados miembros para acelerar las deportaciones a Afganistán, a pesar de la grave situación de los derechos humanos y en plena crisis humanitaria en el país, con una grave inseguridad alimentaria y casi 22 millones de personas necesitadas de asistencia. La UE es muy consciente de ello, ha denunciado reiteradamente los atroces abusos de los talibanes y ha desempeñado un papel clave en las iniciativas encaminadas a la rendición de cuentas, como el establecimiento de un mecanismo independiente de investigación sobre Afganistán en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el pasado octubre.

Toda implicación de la UE en deportaciones a Afganistán es irresponsable y peligrosa, y pasa por alto las obligaciones jurídicas de la propia UE.

Eve Geddie, directora de la Oficina de Amnistía Internacional ante las Instituciones Europeas

Estos intentos de deportar a personas afganas contravienen abiertamente los propios criterios de derechos humanos de la UE en su relación con los talibanes. Pasan por alto los riesgos reales y bien documentados que correría cualquier persona devuelta al país, así como los motivos que habría tenido esa persona para huir de allí, como el riesgo de persecución, desaparición forzada, detención arbitraria, tortura y otros malos tratos, y represalias bajo el régimen talibán.

“Las dramáticas escenas de gente desesperada por huir de Afganistán, incluido el personal de la UE, son un recuerdo reciente. Es intolerable que la UE intente ahora deportar personas a Afganistán, que en este tiempo se ha vuelto aún más peligroso”, ha dicho Eve Geddie, directora de la Oficina de Amnistía Internacional ante las Instituciones Europeas.

“El sistema de represión institucionalizada de los talibanes afecta a todos los ámbitos de la vida diaria e incluye gravísimas restricciones de los derechos de las mujeres y las niñas, el uso de la tortura y otros malos tratos, la desaparición forzada, los arrestos arbitrarios y las ejecuciones extrajudiciales. Toda implicación de la UE en deportaciones a Afganistán es irresponsable y peligrosa, y pasa por alto las obligaciones jurídicas de la propia UE, principalmente la de no devolver a ninguna persona a un lugar donde su vida correría peligro.”

Hagan clic aquí para conocer la reacción de Amnistía ante la decisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de establecer un mecanismo independiente de investigación para Afganistán en 2025.

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